Notas

"Parejas aburridas" de MARTIN PARR

Notas

EL HOMBRE NO ES UN SER RACIONAL

"Toda consideración abstracta, aunque se refiriese a problemas humanos, no servía para consolar a ningún hombre, para mitigar ninguna de las tristezas y angustias que puede sufrir un ser concreto de carne y hueso, un pobre ser con ojos que miran ansiosamente (¿hacia qué o hacia quién?), una criatura que sólo sobrevive por la esperanza. Porque felizmente (pensaba) el hombre no está sólo hecho de desesperación sino de fe y de esperanza; no solo de muerte sino también de anhelo de vida; tampoco únicamente de soledad sino de momentos de comunión y de amor. Porque si prevaleciese la desesperación, todos nos dejaríamos morir o nos mataríamos, y eso no es de ninguna manera lo que sucede. Lo que demostraba, a su juicio, la poca importancia de la razón, ya que no es razonable mantener esperanzas en este mundo en que vivimos. Nuestra razón, nuestra inteligencia, constantemente nos están probando que ese mundo es atroz, motivo por el cual la razón es aniquiladora y conduce al escepticismo, al cinismo y finalmente a la aniquilación. Pero, por suerte, el hombre no es casi nunca un ser razonable, y por eso la esperanza renace una y otra vez en medio de las calamidades. Y este mismo renacer de algo tan descabellado, tan sutil y entrañablemente descabellado, tan desprovisto de todo fundamento es la prueba de que el hombre no es un ser racional."

-Fragmento de “Sobre héroes y tumbas” de ERNESTO SÁBATO

Notas

FICCIONES

El mal verdadero, el único mal, son las convenciones y las ficciones sociales que se sobreponen a todas las realidades naturales, desde la familia, el dinero, la religión hasta el Estado. La gente nace hombre o mujer, quiero decir, nace para ser adulto, hombre o mujer; no nace, con buena justicia natural, ni para ser marido, ni para ser rico o pobre como tampoco nace para ser católico o protestante o portugués o inglés. Se es todas esas cosas en virtud de las ficciones sociales. Ahora bien, esas ficciones sociales pesan más ¿por qué? Porque son ficciones, porque no son naturales. Tan malo es el dinero como el Estado, la constitución de la familia como las religiones. Si hubiera otras, que no fueran estas, serían igualmente malas, porque también serían ficciones, pues también se sobrepondrían y estorbarían a las realidades naturales. Ahora bien, cualquier sistema que no busque la abolición total de todas y cada una de las ficciones de todas las ficciones, es también una ficción. Emplea todo nuestro deseo, todo nuestro esfuerzo, toda nuestra inteligencia para implantar o contribuir a implantar una ficción social en vez de otra; es un absurdo, si no es que un crimen, porque es crear una perturbación social con el fin expreso de dejar todo igual.

-Fragmento de “El banquero Anarquista” de FERNANDO PESSOA

3 Notas

EL ALFABETOpor Edward Gorey

EL ALFABETO

por Edward Gorey

1 Notas

KEITH HARING

KEITH HARING

1 Notas


BINH DANH, impresiones de clorofila sobre hojas, en memoria de las víctimas de la guerra de Vietnam. Las hojas son encapsuladas en bloques de resina para su conservación.

Notas

"Gasoline"

DAVID CAMPANY

Notas

Cualquier objeto de plástico dura más que cualquier amor eterno.
José Sbarra

Notas

"Sun in Your Head"

1963

WOLF VOSTELL - FLUXUS

Notas

NO

"No.
Yo no fui el arquitecto de mi propio destino, ni el musicalizador, ni el director de fotografía, ni la cortadora de negativos, ni el maquillador. Yo no fui el arquitecto de mi propio destino. No me dejaron alcanzar un balde de sangre para llenar alguna vena, ni siquiera pude dar una mano para que lo pusieran de pie a mi esqueleto. Nada. No fui invitado a la inauguración de tan precario y fundamental monumento. No me pidieron ni la más breve opinión, ni siquiera un sí o un no dados con la cabeza. Participaron todos menos yo. Se metieron sin que los llamara. Se atribuyeron grados de parentesco, derechos y afinidades. Asistieron a mi entronación para vestir de fiesta sus egoísmos, tal vez porque tampoco a ellos les habían permitido ser los arquitectos de sus propios destinos. Intentaron convencerme de que yo era el arquitecto de mi propia vida cuándo ya me habían rajado los cimientos, retorcido las columnas, aplanado la bóveda, tapiado los ventanales, humedecido los sótanos, oscurecido las claraboyas y entristecido las raíces del jardín. Hubo uno que escribió que había sido el arquitecto de su propio destino. Allá él con su andamiaje. Yo no construí nada. No fui el diseñador de la catedral de mi culo ni del burdel de mi alma.”


JOSÉ SBARRA